Diferencias entre los goteros autocompensantes y los turbulentos
Diferencias entre los goteros autocompensantes y los turbulentos

A la hora de plantearnos la opción de instalar un sistema de riego por goteo hay que resolver varias cuestiones, una de ellas es si el sistema que instalaremos será un gotero autocompensante o turbulento. Es muy importante conocer las diferencias entre ambos para poder hacer la mejor elección ya que el rendimiento de uno u otro puede variar mucho dependiendo de la situación topográfica del terreno, por ejemplo.

¿Qué es y cómo funcionan los goteros autocompensantes y los turbulentos?

Sobre lo que es, simplemente hay que decir que se trata de sistemas de riego por goteo cuyo objetivo es el mismo: mantener el caudal de agua más o menos constante, aunque cada uno lo hace de manera distinta de forma que puede resultar más o menos conveniente en según qué circunstancias.

El gotero autocompensante lleva una membrana que funciona bajo presión: cuanto mayor sea ésta, mayor resistencia opondrá la membrana para mantener un caudal constante. Esto es, la membrana se cierra al aumentar la presión para que no aumente el volumen de agua que entra, y así se mantenga igual al caudal deseado.

Este sistema cuenta con muchas ventajas, por ejemplo, controlar mejor la salida del agua, y la posibilidad de hacer líneas mucho más largas manteniendo uniformidad de caudal entre el primer ramal y el último.

En terrenos que cuentan con muchísimos desniveles, los goteros autocompensantes son muy necesarios ya que otros sistemas no responden bien a las presiones que ejerce el agua en ellos, pudiendo haber descompensaciones muy acusadas. Eso sí, el precio del gotero autocompensante es más elevado que el del gotero turbulento.

Por otra parte, hay que tener muy presente que estos goteros funcionan correctamente dentro de determinados parámetros que dependerán de cada fabricante, y que es necesario estudiar antes de realizar la adquisición de algún modelo en concreto.

El gotero turbulento funciona variando los litros por minuto del caudal dependiendo de la presión que esté ejerciendo. Esto implica que no es adecuado cuando hay grandes niveles o pendientes pues en tales casos, el último gotero de la línea no va a recibir el mismo flujo de agua que los primeros.

Los goteros turbulentos son más económicos que los autocompensantes al no disponer de un sistema tan sofisticado para manejar la presión del agua. Por eso son perfectos para terrenos rectilíneos y con escasas pendientes mirando el lado económico. En caso de encontrarnos en un terreno con muchas pendientes, el gotero autocompensante, aunque sea un poco más caro, es una elección obligatoria.

Recuerda que, para la elección de un tipo u otro, es necesario tener en cuenta algunos aspectos que, si no somos muy expertos, tenderemos a pasar por alto. No dudes en solicitar el asesoramiento de profesionales que, en cualquier caso, es del todo gratuito. ¿En qué podemos ayudarte?