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Las zonas verdes son todo un regalo, sobre todo cuando son propias, sin embargo, también requieren de un poco de trabajo para mantenerlas perfectas y darle vida a las plantas que más nos gustan. Para poner solución a ello de manera sencilla te damos las pautas a seguir para elegir un programador de riego para jardines, un aparato que hará que tus plantas se mantengan siempre frescas sin ningún esfuerzo por tu parte.

Los aspectos a considerar a la hora de comprar un programador de riego para jardines

Como profesionales en el sector, nos resulta muy sencillo comentarte cuáles son los 6 puntos básicos en los que debes poner toda tu atención.

Vías de salida

¿Cuántas vías de salida necesitas? Habrá quien tenga una pequeña zona verde en su hogar con plantas con exigencias similares y sólo precisen de un sistema bien sencillo.

Sin embargo, también puede ocurrir que tengas un señor jardín con varias zonas en las que las exigencias en cuanto a riego difieran. En ese caso, tendrás que hacerte con un sistema que incorpore varias vías, tantas como necesidades de riego tengan tus plantas. Así, podrás realizar programaciones en las que las válvulas funcionen de manera totalmente independiente, regando de acuerdo a los ajustes que hayas introducido.

Sistemas de riego programables

También será interesante que el producto en cuestión disponga de los tipos de sistemas de riego que necesitas, si no… ¿qué sentido tendrá comprarlo? Exudación, goteo, aspersión, combos… ¿qué prefieres?

Presión

Siempre debes hacerte con un sistema cuya presión sea inferior, sin excepciones, a la de la fuente de agua desde la cual se va a abastecer.

Sensor de humedad

Esencial para ahorrar agua siempre y cuando dispongamos de un programador capaz de detener el riesgo cuando la humedad se dé en un porcentaje que nosotros establezcamos. De esta manera ahorramos también energía y, lo más importante, nuestras zonas verdes no recibirán agua de más, algo que sabemos que puede ser mortal para ciertas especies.

Tendrás que hacerte con él si no vas a estar pendiente del cambio de tiempo, si pasas temporadas fuera de casa o si lo que tienes plantado es especialmente sensible al exceso de agua y, en general, si el clima de tu zona es muy cambiante.

Sistema de alimentación

Puedes optar por usar una toma de corriente eléctrica, batería o, de hecho, hacer uso de energía solar, incluyéndose, como es lógico, un sistema de recolección de rayos UV a pequeña escala para convertirlos en energía.

Otros elementos de robótica e inteligencia artificial

Son todos aquellos aspectos que favorecen la autonomía del sistema, de manera que el usuario tenga que hacer el mínimo de actuaciones en relación al riego.

Realmente estos son los aspectos en los que debemos prestar atención al considerar comprar este tipo de aparatos. Obviamente, habrá otras circunstancias que nos hagan detenernos a pensar como el propio diseño o el precio, pero, sinceramente, ambos aspectos resultan muy poco relevantes. El diseño en los programadores de riego es muy similar. El precio, por su parte, va a ir en consonancia con las capacidades del producto; este no es un sector en el que encuentres unos precios imposibles, ni mucho menos.

Los meses de calor no son, en general, los habituales para plantar vegetales. Sin embargo, esto no quiere decir que no haya nada que puedas cultivar en verano en tu pequeño huerto.

Aunque la mayoría de especies se plantan en otra estación, siempre vas a tener una buena cantidad de opciones para disfrutar de tu pequeño pedacito verde. ¡Siempre que dispongas de las herramientas y demás recursos, tu huerto tendrá algo que mostrarte cada día!

Especies vegetales para plantar en verano en el huerto

Además de contarte cuáles son algunas de las verduras y hortalizas más adecuadas para que plantes en estas próximas semanas, te daremos algunos consejillos sobre cómo hacerlo, de manera que te salgan piezas lustrosas y jugosas.

Espinaca

El cultivo de esta verdura de hoja verde es realmente sencillo. Es necesario dejar 20 cm entre cada una de las semillas y lo ideal es que no les dé el sol directo durante demasiadas horas al día, de manera que lo ideal es que la protejas de la alta temperatura. Riégala más abundantemente en las primeras jornadas y espacia el riego después.

En cuanto a la espinaca, rehogada con ajetes, en tortilla, cruda o hervida en ensalada e incluso batida para hacer un zumo verde es adecuada por igual.

Judía verde

Esta requiere de un buen espacio entre semilla y semilla, de, al menos, 40 cm. En este caso necesitamos que la planta reciba bastante sol tanto para que crezca lustrosa como para que tenga menos riesgo de sufrir plagas. Al mismo tiempo, no resultaría adecuado que reciba viento racheado, pues este es un vegetal bastante sensible. Ojo porque, además, la planta de la judía requiere de tutorado, es decir, de atado para ir guiándola.

Rabanito

El rabanito es ideal para plantarlo en verano en el huerto. Además, su siembra resulta bastante eficiente, pues sólo precisa de 7 cm de espacio respecto a la siguiente semilla. Estos deben recibir sol directo y estar plantados en un sustrato muy orgánico capaz de retener la humedad. El riego debe ser nocturno y poco abundante (recordemos que la tierra retendrá el agua).

Puedes comerlos crudos en ensalada, como guarnición o incluso enteros, a modo de snack, o bien encurtirlos; ¡están riquísimos!

Zanahoria

La zanahoria necesita, como poco, 10 cm de espacio entre cada una de sus semillas. Debe ubicarse en sombra o semisol y regarse de manera regular (esto es realmente importante para que no les saltan grietas). En cuanto al sustrato, suelto y retenedor de agua.

Hazte palitos de zanahoria cruda para tomarla como tentempié. Ásala en papillote, úsala en guisos, rállala para ensalada…

Lechuga

La lechuga es ideal porque existen muchísimas variedades, de manera que puedes alternar especies y hacerte con un huerto la mar de completo.

Puedes plantarla al sol pero en las horas más calurosas deberás buscar la manera de darle sombra. El riego debe ser continuo y, ojo, lo ideal es hacer uno, abundante, durante la noche previa a la siembra.

Verás que no te faltan especies que cultivar en verano en tu pequeño huerto y, desde luego, todas ellas son riquísimas; ¡a cuál mejor!

El cultivo hidropónico se ha puesto muy de moda en los últimos años. En Mundoriego te hemos hablado de lo que es y de las ventajas y desventajas que presenta. Si has seguido esta serie de artículo, o si no, pero igualmente te estás planteando qué plantar en un cultivo hidropónico, a continuación, encontrarás información de gran utilidad.

Cultivo hidropónico, ¿qué es? Definición breve.

La hidroponía es un sistema de cultivo que permite plantar en cualquier lugar sin necesidad de utilizar tierra. Lo que lo hace tan popular son las ventajas que ofrece ya que permite un gran ahorro de espacio al no requerirse el uso de tierra y grandes macetas, de dinero y hasta de tiempo porque al optimizarse la salud y alimentación de la planta con la aportación directa de los nutrientes exactos que necesita, ésta suele crecer más rápido y desarrollarse mucho mejor.

¿Qué plantar en un cultivo hidropónico?

La realidad es que la cuestión de qué plantar en un cultivo hidropónico no supone un gran problema porque este sistema es válido para prácticamente cualquiera de ellas, incluso árboles.

Por la rapidez con la que permite crecer a las plantas y el espacio mínimo que requiere, el cultivo hidropónico es perfecto para cultivar plantas aromáticas o medicinales como la menta, el orégano, la lavanda, la manzanilla, el perejil, el romero, el tomillo o la valeriana, entre otras muchas.

Si te decides a plantar algunas de estas, ahorrarás mucho tiempo y dinero en el supermercado. A medida que vayas controlando mejor el consumo que haces de tus plantas podrás ajustar el volumen de la plantación para que siempre tengas disponibilidad.

Pero ojo, esto no es todo lo que plantar en un cultivo hidropónico. También puedes hacerlo con hortalizas y verduras como las lechugas, berenjenas, zanahorias, apio, pepinos, cebollas, rábanos, coles, coliflores, ajos, brócolis, calabazas o tomates, entre un larguísimo listado.

La hidroponía también permite el cultivo de frutas como la papaya, piña, plátano, fresa, frambuesa, zarzamoras, sandía, melón o arándanos, entre otras. Recuerda que también puedes cultivar con él incluso árboles.

La posibilidad de lo que puedas plantar la determina, no tanto el sistema que usas de cultivo, como el espacio del que dispongas y el tiempo que tengas para cuidar tus plantaciones, ya que es lo más importante para que puedas cosechar sus frutos más tarde. En general, depende de tus recursos. Y el sistema de la hidroponía no exige mucho por lo que se abre como una posibilidad para prácticamente cualquier persona, en cualquier espacio y lugar.

Si quieres tener un huerto urbano basado en este sistema, te recomendamos que leas antes este artículo y consultes con profesionales sobre cómo aislarlo para evitar los efectos de la contaminación tan característica de las ciudades y que podría hacer que te lleves a la boca mucho más que lo que crees que has cultivado.

¿Necesitas ayuda? Recuerda que en Mundoriego somos especialistas en sistemas de riego y todo tipo de huertos. Realiza tu consulta sin compromiso a través de cualquiera de los canales que hemos puesto a tu disposición.

¿Qué piensas si te decimos que los huertos urbanos podrían no ser saludables? Seguramente tu primera reacción sea la del desconcierto. ¿Cómo cultivar tu mismo lo que comes puede ser inseguro? Los científicos, después de realizar estudios y analizar la situación en profundidad, advierten de la necesidad de controlar los huertos urbanos.

Sí, sabemos que hemos empezado fuerte. De pronto enterarse que los huertos urbanos que tan saludables y tan de moda están, no lo son tanto, descoloca un poco. Que lo ‘natural’ no sea bueno parece inconcebible, pero pronto entenderás que el problema no es tu cultivo, sino lo que lo rodea.

Los científicos alertan de que los cultivos urbanos pueden llegar a ser y, de hecho, parece que tiene todas las papeletas para serlo, un problema de salud pública. Esto es, puesto que se asocia que tener un huerto urbano es una práctica saludable (y lo es), se ha extendido de manera que es más frecuente verlos cada vez en todo tipo de ciudades. Se han vuelto más populares y su cantidad ha aumentado notablemente en los últimos años.

Pero, aunque cultivar de manera natural nuestra propia comida sea saludable, no todos los entornos son idóneos para que lo hagamos. De hecho, el lugar idóneo para tener un huerto urbano es una zona de naturaleza poco transitada por vehículos.

Sin más preámbulos: el problema de los huertos urbanos reside en la contaminación que reciben por parte de los coches que constantemente circulan por las calles. Aunque no lo creas, los coches diésel antiguos matan a muchas personas al año.

Las partículas tóxicas emitidas por el combustible quedan suspendidas en el aire y van a parar a la tierra en la que están enterradas las raíces de lo que estás cultivando para después comer.

Tú no eres consciente de este proceso, pero a través del sistema de alimentación de lo que cultivas, penetran metales y sustancias muy dañinas para tu salud. Sin embargo, comes estos alimentos sin saber lo que en realidad contienen, pensando que son totalmente saludables e incluso ofreciéndoselos a los demás precisamente por esto. Justamente es lo que los científicos alertan que está sucediendo.

¿Significa esto que los huertos urbanos son malos? ¡En absoluto! Reverdecen las ciudades, ayudan a purificar el aire, son un hobby muy saludable, etc. Las ventajas son miles. El peligro está en lo que ingerimos.

Tener un huerto urbano en una zona de campo o naturaleza donde la contaminación es escasa, no implica problemas. Pero si tienes uno a la ciudad y quieres hacerlo seguro, necesitas aislarlo y esto no siempre es posible. Dependerá mucho del tipo de plantas que quieras cultivar y del clima que haga en la zona en la que te encuentres. En este sentido lo mejor es que acudas directamente a un profesional que te pueda asesorar.

En Mundoriego somos especialistas en sistemas de riego y huertos urbanos. ¿Te gustaría tener uno? Realízanos tus consultas sin compromiso. Nos encantará atenderte.

Los cultivos hidropónicos están de moda. Se trata del cultivo de plantas sin tierra. Un sistema muy eficiente que está volviéndose muy popular especialmente en las grandes ciudades porque, entre otras cosas, permite un mayor ahorro de espacio ya que se puede plantar incluso en vertical. Te hablamos de las ventajas y las desventajas de los cultivos hidropónicos.

Ventajas de los cultivos hidropónicos

Requiere menos espacio: una de las grandes ventajas de la hidroponía es que nos permite un gran ahorro de espacio. La razón está en que, como las raíces reciben el alimento óptimo, no necesitan crecer para buscar agua. Esto significa que no necesitaremos espacio para que estas crezcan por lo que hay un ahorro considerable de este elemento.

Es más ligero: El cultivo hidropónico es mucho más ligero porque no requiere de tierra. El peso del conjunto de cultivos, por tanto, se reduce. No solo el espacio. Esto es perfecto para estructuras verticales.

Es un sistema más limpio: Al no utilizarse tierra, no habrá desprendimientos de partículas de ésta por lo que podemos contar con que, en general, el sistema hidropónico de cultivo es más limpio que el tradicional.

Permite un mayor ahorro: El agua que utilizamos para nutrir nuestras plantas se puede reutilizar. Esto implica un gran ahorro de recursos como el agua y los nutrientes. Las cifras apuntan hasta un 50% respecto al riego convencional.

Se incrementa la producción del cultivo: como las plantas reciben el alimento idóneo, su productividad se incrementa.

Desventajas de los sistemas de cultivo hidropónicos

Las ventajas de la hidroponía hacen que parezca un sistema ideal, pero también tiene sus desventajas, como prácticamente todas las cosas en la vida. Una de ellas es que se necesita un control mucho más estricto del riego porque hay que ajustarlo muy bien a las necesidades de la planta. También hay que ser muy constante porque si nos despistamos, podemos perder el cultivo.

Sin embargo, para este problema tenemos una buena solución: la automatización del riego. Aunque esta ayuda requiere el uso de energía. Requerirá añadir un extra de gasto al cultivo hidropónico, pero no correremos el riesgo de dejar nuestras plantas sin el sustento que necesitan. Por otra parte, existen sistemas de automatización del riego muy eficientes que requieren un consumo mínimo. ¿Conoces nuestras soluciones?

Ahora bien, si a todo esto le sumamos el coste de instalación de una maceta con riego automático hidropónico, vemos que ya el gasto en mantenimiento ha aumentado un poco. Sin embargo, con todo esto, y a la larga, la hidroponía sigue permitiéndonos ahorrar frente a otros sistemas.

En general, haciendo un balance entre las ventajas y desventajas de los cultivos hidropónicos, podemos deducir que se trata de un sistema muy recomendado, especialmente en grandes ciudades, donde se cuenta con muy poco espacio. También cuando se pretende lograr un mejor rendimiento de los cultivos y mayor ahorro de recursos.

Los huertos urbanos están volviéndose muy populares. Cultivar como hobby o tratar de comer de una forma más natural y saludable son iniciativas muy positivas, pero también requieren de cierto conocimiento. Te hablamos sobre algunos aspectos de tu huerto urbano a los que debes prestar bastante atención.

La contaminación por metales pesados es un problema

El inconveniente más grave de los huertos urbanos es el de la contaminación por metales pesados en las ciudades, generada especialmente por los motores de los coches, más concretamente de los motores diésel, que se estima que están matando a 15.000 personas cada año en España.

Metales pesados como el plomo se depositan en los huertos urbanos domésticos y luego son ingeridos, lo que puede generar un problema de salud importante. Otros metales pesados que corremos el riesgo de ingerir son el cromo, el mercurio y el cadmio.

Si queremos tener un huerto urbano y que sea saludable, lo mejor es tenerlo cerrado, en un pequeño invernadero o lejos de la ciudad. Pero esto no es posible en muchos casos por lo que conviene extremar las medidas de precaución y lavar muy bien los alimentos antes de ingerirlos.

Mayor gasto de agua

Hoy en día, lo que se cultiva en los huertos urbanos son, esencialmente, plantas de regadío. Si bien antiguamente solo plantábamos plantas aromáticas o medicinales. Estas plantas requieren un constante suministro de agua lo que puede hacer que el gasto en este recurso se dispare. Lo que sería nefasto, no solo para nuestro bolsillo, sino también para el medio ambiente. En este sentido, es mejor apostar por los cultivos hidropónicos.

Riesgo de desperdicio

Si no adaptamos lo que cultivamos a lo que consumimos, corremos el riesgo de generar un gran desperdicio. Producir para tirar. Por otra parte, debemos ser bastante constantes con el cuidado de nuestros huertos urbanos ya que, de no serlo, podemos perder lo cosechado, lo que es otra forma de desperdicio importante.

Atracción de insectos

Los huertos urbanos pueden ser muy atractivos para algunos insectos que pican como, por ejemplo, avispas. No es un problema grave, pero si tenemos niños en casa o personas alérgicas a la picadura de ciertos insectos sí que puede llegar a serlo. En este sentido, es interesante utilizar mosquiteras y herramientas para evitar que los insectos tengan acceso a las plantaciones.

El problema más grave en este aspecto lo representan los mosquitos. Los semilleros con agua y los recipientes con agua y ciertos residuos orgánicos son muy atractivos para el mosquito tigre, principal portador de enfermedades.

Conclusiones

Que un cultivo sea natural, no significa que sea seguro o más saludable. Si quieres colocar un huerto urbano en la ciudad, te recomendamos que lo hagas con plantas aromáticas y otro tipo de cultivos que no estén destinados al consumo directo.

La OMS y distintos expertos en el sector ya han establecido conversaciones para concienciar sobre los riesgos y aspectos de los huertos urbanos que hay que tener controlados para que no supongan un riesgo para nuestra salud. ¿Te sumas?